Y pensé que si esto no me dejaba escribir eñes en la url, que si nadie iba a entender lo de mis sueños, y que si yo era el único que quería esas nubes que ya estaban cargaditas de ellos... entonces por qué no iba a poder traficar con ellas, adueñarme de todas las que tuvieran sueños buenos y también de las que arrastraran pesadillas. Para, sobre todo, poder compartir esos sueños, contigo.